Creer es poder

Es increíble lo bien que nos sentimos dentro de nuestros esquemas clásicos: un laboratorio no puede comunicarse con un paciente. Esto es verdad si por comunicación se entiende hacer publicidad de un medicamento. Pero siempre hay alguien que va más allá y rompe los moldes. ¡Cuánto nos cuesta ser innovadores!

Si en vez de publicidad pensamos en formar al paciente y ayudarle para que ahorre dinero en su medicación, eso no lo llamo publicidad. Si además utilizo las nuevas herramientas, como Twitter para, una vez a la semana, establecer un canal de comunicación con el paciente, eso es llevar la voz del paciente a la empresa. Y no estoy inventando nada nuevo porque hasta innovar, a veces, es copiar lo que hacen otros, en este caso, AstraZeneca en Estados Unidos, adaptándolo. De todas formas, con la que está cayendo hay mucho que hablar. No está de más darse una vuelta por el video de este interesante “pmdebate”.

Os dejo con este anuncio de Ikea: no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita.